CONFISCACIONES/ Bienes confiscados

El objetivo era apoderarse de los canales de televisión del grupo Isaías para montar un estado de propaganda


Más de 900 bienes, entre empresas, propiedades y medios de comunicación del grupo Isaías, fueron confiscados desde el 8 de julio de 2008 por el régimen de Rafael Correa. Fue un acto político, carente de validez jurídica, que no se basó como debía, en una Auditoría de Estados Financieros, sino en un simple Informe de Procedimientos Convenidos elaborado por Deloitte & Touche, informe que además no se había actualizado desde hace 7 años atrás.


Los confiscadores tampoco contaban con una sentencia en firme para actuar, sino solo con supuestas acusaciones de un juicio sin sentencia, por lo que forzaron la aprobación de ese obsoleto informe en la Junta Bancaria, al no tener ningún documento que legalmente justifique una incautación.


No se buscaba favorecer a los depositantes como se dijo falsamente al país. El principal objetivo era apoderarse de los canales de televisión –TC, Gamavisión y CN3–, los que junto a sus medios gobiernistas le permitieron al régimen establecer un monopolio mediático masivo con el fin de usarlo políticamente.


Otra irregularidad fue que se procedió a la confiscación con un acta de Directorio de la AGD forjada, lo que ocasionó que el ministro de finanzas de entonces, Fausto Ortiz, denunciara el hecho y renunciara al cargo. Así, Correa se apoderó de activos por más de 1.000 millones de dólares en un operativo dirigido personalmente por él y ejecutado por Carlos Bravo, hombre de confianza Juan Falconí. Como toda confiscación, se ejecutó sin previo análisis del valor de los bienes y sin resolución judicial sobre la responsabilidad económica de los acusados. No hubo proceso de expropiación alguno, ni valoraciones previas.


Correa también utilizó a su mayoría parlamentaria para proteger a los autores, cómplices y encubridores del ilegal acto. La Asamblea Constituyente dictó el Mandato 13 con el afán de validar y blindar por decreto la confiscación y negar el derecho a la defensa a los hermanos Isaías. El Mandato 13 amenaza con destitución y juicio penal al juez que acepte amparo o apelaciones en este caso.

Algunas de las empresas confiscadas y sus pérdidas
TC Televisión y Gamavisión

El verdadero propósito de la confiscación fue apoderarse de los canales del grupo Isaías:  TC Televisión, Gamavisión y CN3, con el fin de usarlos como base del estado de propaganda al cual el Ecuador está hoy sometido.
Estos medios le otorgan al régimen correísta aproximadamente un 45% de la cobertura mediática nacional y son utilizados sistemáticamente para magnificar y deificar la imagen de Correa, como plataforma de propaganda de su partido y de su Gobierno, así como para el constante ataque y descalificación a los hermanos Isaías, a la prensa independiente, periodistas, opositores y todo aquel que disienta con el régimen, sin derecho a réplica alguna.

Correa promovió la venta del 22% de las acciones de Gamavisión y el 12% de TC Televisión a los empleados de esos canales. La trama demagógica del régimen consistió en vender paquetes accionarios que no le interesaran a nadie. Esto ocurrió porque Correa ideó el actual artículo 312 de la Constitución, que establece que los dueños de medios de comunicación no pueden tener ninguna otra clase de negocios, sino solo los relacionados a la comunicación; es decir que, si los empleados de los canales confiscados quisieran emprender otro tipo negocio con las supuestas rentas que les dejara el canal, estarían incumpliendo la ley.

Lo que ciertamente Correa pretendía, era poner un candado a la venta de los canales de televisión para que ningún empresario pudiera comprarlos, ya que, para hacerlo, estaría obligado a deshacerse de sus empresas, un absurdo que solo sirve para evitar que se desmonte su monopolio mediático. Sobre estos medios hay un total secretismo oficial y nadie rinde cuentas al país

Al concluir el mandato de Correa, se destapo la crisis económica y los enormes actos de corrupción en los medios de comunicación a tal punto que Gamavisión refleja una pérdida de $ 17 millones y en el caso de Tc televisión la perdida asciende a $ 6. millones

Esta es una prueba más de que los bienes confiscados jamás sirvieron para resarcir a los depositantes de Filanbanco S.A., sino que por el contrario empresas prosperas fueron usados en beneficio de los intereses del estado y se convirtieron en motín de los administradores estatales de turno.


CN3 Cablenoticias

CN3 es un canal de cable dedicado a la producción de programas informativos, deportivos y de entretenimiento para la televisión, con varias señales conexas, entre ellas:  Cabledeportes y Cablenoticias. CN3 dedicaba una buena parte de su programación a promover programas de entrevistas y debate político económico, los mismos que hoy están abiertos solo para quienes son afines al régimen y vetados para quienes no lo son.

TVCable

En esta operadora de cable, la más importante del país, el grupo Isaías tenía una participación accionaria del 35.48%. Según notas de prensa, el grupo empresarial Hersalbar Holding S.A. adquirió esa participación, con un precio inicial de venta que en una controvertida tercera subasta se redujo sustancialmente.

Según una nota de diario El Universo, del 29 de julio del 2011, “los sobres con las ofertas fueron abiertos ayer en Guayaquil y Hersalbarl realizó la mejor propuesta económica al ofrecer 61.463.387 dólares por TV Cable (…) el valor inicial del paquete de 35,48% de TV Cable era de 72.051.433 dólares, pero bajó luego de tres intentos…”.

La pérdida en la venta del paquete accionario que fue confiscado al grupo Isaías (35,48%) fue de 10.588.046 dólares.

Radios Súper K 800 y Carrousel

Súper K era la emisora deportiva de mayor sintonía del país y contaba con los mejores profesionales. Radio Carrousel era una de las emisoras emblemáticas de Guayaquil. Hoy la suerte de las dos radios es una incógnita. Al igual que en el resto de las empresas confiscadas, sus nuevos administradores no quieren dar datos de audiencia ni de ingresos.

Editorial UMINASA

UMINASA llegó a ser la segunda empresa editorial del país bajo la administración del grupo Isaías. Publicaba diarios como La Razón, El Hincha y varias revistas, como La Onda y La Otra.

Ingenio La Troncal / Ecudos

Probablemente este sea el caso más emblemático de saqueo y corrupción gubernamental de las empresas confiscadas. Se trata de un holding conformado por diez empresas (Ecudos, Podec, Esdestiva, Persol, Pracmax, Agriflorsa, Defaxcorza, Sacorpen, Broxcel y Chimsa), dedicado principalmente a la producción de azúcar y derivados.

Según la auditoría que la AGD contrató al momento de incautarla, su valor era de 238.571.551 dólares. No obstante, tres años después se remató el 70% de sus acciones por 133.810.875 dólares, es decir, la pérdida en la venta se incrementó 33.189.210 dólares del valor inicial. 


El comprador fue el Grupo Gloria, de origen peruano, que según palabras de Pedro Delgado, era uno de los más grandes de Latinoamérica, con ventas anuales de alrededor de 3.000 millones de dólares. Sin embargo, a pesar de ser tan poderoso económicamente, este grupo adquirió el Ingenio con un crédito de la CFN que le financió el 90% del valor, es decir, los compradores peruanos apenas aportaron un 10% en efectivo (13 millones de dólares) y el resto ofrecieron pagar en quince años, con crédito del propio estado ecuatoriano y tasa preferencial del 5%. Una verdadera ganga.


Un año más tarde de la venta del Ingenio, en medio de la campaña reeleccionista de Correa, la agencia gubernamental ANDES divulgó la noticia que otro 12,4% de las acciones del grupo Ecudos había sido vendido a los empleados de la misma empresa, por 23.703.640 dólares, perdiéndose así otros 5.879.232 de dólares del valor inicial. En conclusión, en lugar de conseguir ganancias con la venta del 82,4% de las acciones del Ingenio, el Gobierno generó un perjuicio total de 39.068.442 de dólares. Todas estas anomalías fueron ratificadas por la Contraloría General del Estado, que determinó además que en la transacción se incumplieron las normas diseñadas por el propio Gobierno de Rafael Correa, para la venta de las empresas incautadas.

EICA

Fue la primera empresa de la familia Isaías y símbolo de la prosperidad y el arduo trabajo de Emilio Isaías, su fundador. EICA fue una de las empresas más reconocidas del país en comercialización de maquinaria pesada.

Gracias a su reconocido prestigio de años, EICA había obtenido la representación de las mejores marcas del mundo. Cuando fue confiscada por el Gobierno de Rafael Correa, EICA fue valorada en 40.361.550 dólares. Sin embargo, con la administración estatal se vino abajo. Primero salió a la luz un escándalo por el incumplimiento de 33 contratos con el propio Estado y luego aparecieron más denuncias, como la venta de chalecos inservibles para la Agencia Nacional de Tránsito.

Debido a múltiples irregularidades, a la corrupción estatal que la invadió y a la pésima administración, el propio Gobierno de Correa no tuvo más remedio que valorarla en casi 6 veces menos el valor que tenía antes de la confiscación, esto es:  7.200.000 dólares, según explica una nota de diario El Comercio, , publicada a finales de 2012 y que se basó en fuentes oficiales.

Maxigraf

Esta empresa es otro ejemplo de la corrupción del Gobierno en las empresas confiscadas. Maxigraf era una de las más grandes imprentas del país y contaba con cuatro plantas a nivel nacional: en Guayaquil, en Quito, en Durán y Mapasingue. Poseía la maquinaria más moderna del medio y una sólida imagen construida durante medio siglo de impecable trayectoria.

Fue valorada por la AGD en 5.954.661 dólares y quebró bajo administración correísta. Hoy no existe ni siquiera el dinero para pagar las liquidaciones de los empleados, quienes persisten por sus derechos y pago de haberes mediante plantones, huelgas y protestas. Gracias a artículos de prensa se ha conocido la corrupción que se dio en este Gobierno: piponazgo, sueldos altísimos, despilfarro, contratación excesiva de personal, entre otras irregularidades. Se desconoce qué pasó con la maquinaria y su valoración actual es cero.

Servientrega

Es una empresa de mensajería que operaba en 72 ciudades del país, con 99 puntos de venta y una capacidad para realizar 14 millones de envíos. En el año 2006 sus ventas representaban el 16% del sector.

Contaba con una alianza estratégica con la franquicia internacional de Western Union y en el ranking ecuatoriano se ubicaba en el segundo puesto, superada sólo por DHL. Esta empresa fue vendida en 3.405.000 dólares, un valor muy inferior al valor del mercado, se desconoce el destino que se dio a esos recursos.

Seguros Rocafuerte

Esta empresa manejaba dos ramas de seguros. La primera en Vida y Asistencia Médica y la otra en Ramos Generales con una  participación muy importante en el segmento corporativo del país. Rocafuerte era muy reconocida en su sector y contaba con uno de los mejores equipos profesionales del medio.


Tras la confiscación cayeron las primas contratadas, muchos clientes se marcharon y los mejores profesionales abandonaron la empresa. En el caso de corrupción Duzac–Cofiec, cuyos principales involucrados son Pedro Delgado y su cuñado Francisco Endara, se pretendió utilizar como garantía del ilegal préstamo de 800 mil dólares, certificados de inversión de Seguros Rocafuerte.

PetroManabí

Es otra prueba flagrante de la corrupción del Gobierno de la revolución ciudadana. Según la propia AGD, al momento de confiscarla su valoración era de 34.4 millones de dólares, adicionalmente la compañía contaba con utilidades por repartir que en ese momento ascendían a 23 millones de dólares.

Luego de la confiscación, las utilidades fueron transferidas en efectivo a cuentas de Filanbanco. Según el informe de rendición de cuentas de Pedro Delgado, con el dinero de PetroManabí se canceló a depositantes de La Previsora y Previsora National Bank, un total de 4.946.318 dólares, pero hasta la fecha  no se ha justificado dónde fueron a parar los 18.053.682 dólares restantes. Inclusive Pedro Delgado evadió dar una explicación al respecto ante la Corte de la Florida, en EE.UU., durante el juicio que el Estado ecuatoriano interpuso en contra de los hermanos Isaías.

Hotel Ramada

Este representativo hotel, ubicado al pie del Malecón, en el centro de Guayaquil, hoy sirve para hospedar y homenajear a cuestionados funcionarios del correísmo.

En el caso del Hotel Ramada, la valoración para su venta que hizo la AGD fue de 7.096.152 dólares. Inexplicablemente al renombrado hotel guayaquileño se lo vendió en tan sólo 5.278.917 dólares, generándose así una pérdida de 1.817.235 dólares.

Multicom

Multicom inició sus operaciones en 1995 a comienzos del auge de la telefonía celular o móvil en el Ecuador.


Esta empresa de vanguardia tecnológica constituyó un joint venture con el gigante Motorola para participar juntos en el mercado de celulares que por ese entonces empezaba a surgir en el país. Multicom llegó a tener 9.000 usuarios en todo el país y fue líder en el mercado nacional en esa época. Al momento de la confiscación, fueron también decomisadas más de 10 marcas registradas, activos intangibles con las que contaba Multicom.

Covactiva

Era la empresa que administraba todos los bienes inmuebles del grupo Isaías. En poder del Gobierno existen alrededor de 520 inmuebles, entre los que se incluyen casas, departamentos, suites, locales comerciales, galpones, bodegas, parqueaderos, terrenos y hasta suites en los estadios de Liga Deportiva Universitaria, Barcelona y Emelec.


Por concepto de arriendo de estos inmuebles, Covactiva recaudaba alrededor de 70.000 dólares mensuales, valor que a la fecha debe ser muy superior. Al multiplicar esta cifra mínima por 6 años de administración gubernamental, se estima que el régimen de Rafael Correa ha recaudado por este concepto, más de 5 millones de dólares. ¿Dónde está ese dinero?

Budget

Esta empresa de alquiler de autos fue valorada por la AGD en 5.568.662 dólares, pero inexplicablemente fue vendida por 2.800.000 dólares, según el informe de rendición de cuentas de diciembre de 2011, presentado por Pedro Delgado. En este caso el perjuicio causado por la administración de la UGEDEP fue de 2.768.662 dólares.

Vehículos y yates

Como parte de un show mediático del régimen y para justificar políticamente la confiscación, se hicieron varias exhibiciones públicas con los yates y con los vehículos de colección confiscados a los hermanos Isaías, en salones de ferias y eventos.

El aparato de propaganda controlado por el régimen correísta manipulaba así a la opinión pública, haciéndole creer que los hermanos Isaías eran culpables de la crisis financiera de finales del siglo pasado y que esos yates y vehículos fueron adquiridos con un supuesto asalto al dinero de los depositantes.

En total se confiscó un lote de 50 vehículos de los cuales, según el informe de rendición de cuentas de Pedro Delgado, fueron rematados 37 autos clásicos por 1.090.900 dólares, es decir, a más o menos 30 mil dólares por cada uno, en promedio. Cabe anotar que entre los autos de colección arrebatados, había marcas como Rolls Royce, Cadillac, Porsche, Jaguar, Mercedes Benz, Audi, Alfa Romeo, Ford, entre otros. Los dos yates confiscados fueron donados a la Marina de Santa Elena como parte de un acto de propaganda demagógica del correísmo.


 



VIDEO: ¿Qué incautación?
Correa simula desconocer las confiscaciones
VIDEO: Conversación
Correa da instrucciones a Carlos Bravo (AGD) para confiscar
VIDEO: Toma de TC
Bravo se congratula con ofertas a los trabajadores para evitar resistencia
VIDEO: La confiscación
Cobertura noticiosa de Ecuavisa
VIDEO: Fausto Ortiz
El Directorio de la AGD, no autorizó la incautación
VIDEO:Rafael Correa
"El Estado es mal administrador" / Correa / Enlace Nacional


1. Resolución AGD-UIO-GG-2008-012.pdf

2. Resolución AGD-UIO-GG-2Q08-18.pdf

3. Resolución AGD-UIO-GG-2008-18-A.pdf

4. Resolución AGD-UIO-GG-2008-19.pdf

5. Resolución AGD-UIO-GG-2008-21.pdf

6. Resolución AGD-UIO-GG-2008-23.pdf

7. Resolución AGD-UIO-GG-2008-26.pdf

8. Resolución AGD-UIO-GG-2008-0034.pdf

9. Resolución AGD-UIO-GG-2008-035 CARTERA PATRIMONIO.pdf
10. Resolución AGD-UIO-GG-2008-063.pdf

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