CONFISCACIONES
El correísmo, privilegia su proyecto político por encima de todo, inclusive por sobre los intereses del pueblo, la Constitución y la democracia.

Aunque estatizar es ilegal e inconstitucional, Correa confiscó los bienes, empresas y canales de televisión del grupo Isaías, para financiar su proyecto político y montar un Estado de propaganda.


La revolución, lo justifica todo

Para Rafael Correa, su proyecto político revolucionario está por encima de todo: sobre los intereses del pueblo, la Constitución y la democracia. En nombre de la revolución se pretende justificarlo todo. Así, irrespetar la Constitución, interferir en la justicia, perseguir judicialmente, coartar libertades como la de expresión y auto declararse jefe de todas las funciones del Estado, constituye el eje entorno al que gira la dinámica de las políticas gobierno, que tiene lógica dentro su ideología extremista que pretende -como en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Bielorrusia, perpetuarse ilegítimamente en el poder.


En la actualidad, Rafael Correa controla a su antojo todos los poderes del Estado: ejecutivo, legislativo, judicial, electoral, constitucional, de participación ciudadana y, mediante la confiscación de los canales de televisión al grupo Isaías, sumados estos a la larga lista de medios gubernamentales, controla también el poder mediático en el Ecuador.


El feriado de las confiscadas

El 8 de julio de 2008, el régimen de Rafael Correa Delgado confiscó activos del grupo Isaías por más de 1 000 millones de dólares. Fueron alrededor de 900 bienes los que tomó bajo su administración a través de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), los que posteriormente fueron traspasados a la Unidad de Gestión y Ejecución de Derecho Público del Fideicomiso AGD-CFN No Más Impunidad (UGEDEP), cuya dirección estuvo a cargo de su primo Pedro Delgado.


Durante los seis años de administración estatal de los bienes confiscados, se vendieron activos por 285 millones de dólares, valor que corresponde a los paquetes accionarios de varias compañías: bienes inmuebles, buques pesqueros y vehículos negociados a precios irrisorios. El régimen encubre información sobre el resto de bienes y creó un andamiaje legal para ocultar la situación de descalabro de lo confiscado, protege a los/as administradores/as corruptos/as y, además,  evade de manera constante la rendición de cuentas. 




VIDEO: El gobierno condenó a los hermanos Isaías caso contrario tenía que devolver los canales TC y Gamavisión.


Estudio de Cedatos Gallup que mide el efecto político de la confiscación y su incidencia en los resultados de la consulta popular


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